Hoy un guisote, calentito y lento, merecedor de la bronca que me echó este verano Mari Tere por antigua y por no tener (ni querer) olla exprés. Ya se que tiene razón y que cogiéndole el punto a la olla, probablemente obtendría algo muy parecido en la cuarta parte de tiempo, pero a mi me mola mi cocotte.
Ingredientes:
- 300gr de garbanzos
- 2 calamares gordos
- 100gr de tocino iberico
- 1 cebolla
- 2 pimientos choriceros
- 2 tomates
- 2 dientes de ajo
- 1 clavo de olor
- 1/2 cucharadita de comino
- 20 bolitas de pimienta negra
- 1 hoja de laurel
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera
- Agua y sal
La noche de antes, se ponen los garbanzos y los pimientos a remojo . Los pimientos pueden ponerse por la mañana, media hora antes de empezar a cocinar, pero como suelo tender al desastre, mejor me lo dejo todo puesto de una y así me ahorro disgustos.
Se corta el tocino en dados de medio centímetro y se pone a fuego medio en la cazuela para que se vaya fundiendo.
Mientras tanto, se corta también en daditos lo más pequeños posible la cebolla y se añade al puchero junto con la hoja de laurel y un pellizco de sal. Se cocina durante 5 minutos y se añade el ajo en láminas.
Se rallan los tomates, se sube el fuego y se echan al sofrito.
Se limpian los calamares. Se mete el dedo entre la carne y la piel por la zona de las aletas, se le quita toda la piel. Se vuelve a meter el dedo y se le arrancan las aletas. Se reservan. Se coge el bicho con una mano y con la otra, se tira de las patas hasta separarlas del cuerpo. Con un cuchillo afilado, se cortan las patillas por debajo del ojo, se mete el dedo por medio y se le quita el pico. Se lavan las patillas y se reservan junto a las aletas, desechando el resto de las tripas. Se vuelve a coger el cuerpo, se le quita la pluma tirando de ella hacia afuera, se pone el calamar debajo del grifo de agua fría y se lava por fuera y por dentro dándole la vuelta como a un calcetín. Se seca y se corta en anillas de 2 cm de ancho. Es mucho más fácil de lo que parece así descrito, aunque siempre se le puede pedir al pescadero que limpie los calamares.
Se echa el calamar a la cazuela (anillas, aletas y patillas), se saltea un par de minutos.
Mientras tanto, se sacan los pimientos del agua, se escurren un poco, se abren por la mitad, se les quitan las semillas y se les saca la carne con ayuda de una puntilla afilada. Se añade la carne de los pimientos.
Se cubre todo con agua. Cuando el agua está caliente (sin llegar a hervir), se añaden los garbanzos escurridos, el clavo, el comino y las pimientas. Cuando rompe a hervir, se baja el fuego y se deja que se cocine tapado durante 1 hora (a fuego lento).
En una sartén se ponen 2 cucharadas de aceite. Cuando está caliente, se retira del fuego y se añade el pimentón. Se tuesta unos segundos meneando a la sartén y se echa al guiso. Se cocina todo junto durante 1 hora y cuarto más. En principio, no debería necesitar más agua, pero no está de más echarle un ojo de vez en cuando por si acaso.
Transcurrido ese tiempo, se comprueba que los garbanzos estén tiernos, se corrige de sal y listo.
Para acompañar el guiso, un "Pétalos del Bierzo"


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