Mi abuelo era maquinista y le encanta comer bien, así que de pasar mucho tiempo de viaje y tener que arreglárselas por ahí, acabó aficionándose a la cocina. Su tiznao es legendario y hace unos guisotes espectaculares.
Estos mejillones los suele poner de aperitivo. Me dio la receta hace un par de años y desde entonces los he hecho un montón de veces. Son muy sencillos y siempre, siempre, siempre triunfan.
Ingredientes:
- 1kg de mejillones
- 1 cebolla
- 1 bote de 1/2kg tomate natural triturado
- 4 o 5 cayenitas
- aceite y sal
Se pone una sartén al fuego, cuando está al rojo, se echan los mejillones y medio vaso de agua. Se tapan y se dejan 2 minutos, o lo justo para que se abran. Se sacan a una fuente y se cuela al caldo que han soltado con una estameña y se reserva.
En 2 cucharadas de aceite se sofríe la cebolla muy picadita. Cuando está dorada, se añade el tomate y se cocina 5 minutos. Se añaden las cayenas y se le da un par de vueltas. Se le echa el caldo de los mejillones, se mezcla todo bien, se corrige de sal y se deja cocer un minuto más.
Se salsean los mejillones y listo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario