La mía es un fifty-fifty de las dos que ha salido bien, y efectivamente, como ambos resaltan en sus respectivos blogs es muy suave e increíblemente esponjosa.
Ingredientes:
- 200gr de queso crema
- 200gr leche
- 50gr mantequilla
- 6 huevos (pequeños)
- 45gr de harina
- 15gr maicena
- ralladura de 1 limón
- 100gr azúcar
- 5gr de sal
- Un par de gaseosillas (una blanca y una morada)
Se cubre el molde con papel de horno.
En un cuenco grande se echa la leche y se pone a calentar al baño maría (el agua no tiene que tocar el cuenco). Se añade el queso y la sal, se mezcla bien, hasta que quede completamente disuelto. Se deja enfriar.
Se tamiza la harina con la maicena y las gaseosillas y se añade a la mezcla junto con la ralladura de limón.
Se baten las yemas hasta que empiecen a blanquear y doblen el volumen. Se mezclan con cuidado con la masa.
Se montan las claras con el azúcar y se incorporan con mucho cuidado para que bajen lo menos posible.
Se pasa la masa al molde y se mete el molde en otro molde más grande con agua hasta la mitad. Se mete al horno, se hornea durante una hora y se deja enfriar en el horno con la puerta entreabierta.
Nota, en las recetas originales utilizan un solo molde para estas cantidades, yo lo que hice fue dividir la masa y usar dos moldes más pequeños (uno redondo de 18cm de diámetro y otro rectangular). El redondo, lo puse al baño maría, el rectangular no. Aunque personalmente a mí me gusto más el redondo, que salió menos dorado y un poco más húmedo, el resultado es buenísimo en ambos casos.

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