Aunque me encanta cocinar, y ya voy estando talludita, reconozco que cada vez que voy a casa de mi madre vuelvo con el maletero cargado de tuppers. Es genial llegar a casa y atacar una tapita de boquerones de madre o tirar de croquetas de mi abuela, así que mientras se dejen, les seguiré atracando la nevera.
Aunque limpiarlos es un poco coñazo, no tienen nada que ver con los que venden ya hechos.
Ingredientes:
- Boquerones
- Vinagre de vino blanco
- 2 cucharadas soperas de sal
- Aceite de oliva virgen extra
- 1 diente de ajo
¿Cómo limpiar un boquerón? Primero se le quita la cabeza, se mete el dedo en el hueco de la cabeza y se le sacan las tripas, se les quita la espina central y se lava bien debajo del chorro de agua fría.
Una vez limpios, se van colocando en capas en un tupper.
Se prepara una salmuera con 2 vasos de vinagre y dos cucharadas soperas de sal. Mi madre le añade además 4 o 5 gotas de agua oxigenada para que se queden más blancos.
Se cubren los boquerones con la salmuera, se tapan y se meten al frigorífico 24 horas.
Pasadas 24 horas, se sacan del tupper y se lavan con agua fría. Se deshecha la salmuera. Se ponen en un tupper limpio, se cubren con vinagre nuevo y se les añade una capa de aceite. Así aguantan en el frigorífico 2 o 3 semanas perfectamente.
Antes de servir, se vuelven a lavar con agua fría, se secan bien y se colocan en un platito. Se les ponen unas láminitas de ajo por encima y un chorreón de un buen aceite de oliva virgen extra.
Simplemente así, están buenísimos, aunque unas patatillas fritas o unas aceitunas les van estupendamente, y con unos puerros del cocido ya, como para morirse del gusto

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