La mía se parece sospechosamente mucho a la de mi madre, que es sin duda la mejor.
Lo más particular de esta ensaladilla es que la patata no va en dados, va chafada. Al mezclarse con la mayonesa queda muchísimo más suave y ligera.
Son las zanahorias, pero sobretodo los guisantes, que van casi crudos y literalmente estallan en la boca lo que le da el punto.
Un buen atún y la mayonesa con aceite de oliva virgen extra, la hacen inconfundible.
Ingredientes:
- 3 patatas gordas
- 2 zanahorias
- 2 huevos
- Guisantes (frescos si los hay y si no, congelados)
- Atún en aceite
- 1 bote pequeño de aceitunas con anchoas
- Pimientos del piquillo (para decorar)
- Sal
- Mayonesa
Se lavan las patatas y se cuecen enteras en agua con sal durante unos 25 minutos. A los 15 minutos de cocción, se añaden los huevos y las zanahorias peladas y cortadas en dados.
Una vez cocidas las patatas, se retira la olla del fuego, se sacan las patatas y los huevos y se añaden los guisantes al agua.
Se pelan las patatas y se chafan con un tenedor.
Se escurren los guisantes y los dados de zanahoria y se añaden a la patata chafada.
Se reservan 5 o 6 aceitunas para decorar y un huevo duro. El resto se pica y se añade a la mezcla junto con el atún en lascas.
Se reserva una cucharada de mayonesa y el resto se mezcla con la ensaladilla.
Se pasa a la fuente de emplatado, se alisa la superficie, se extiende la cucharada de mayonesa que quedaba y se decora con el otro huevo duro, los pimientos de piquillo y las aceitunas.
Para la de la foto, tenía una yema dura de más de otra cosa, que desmigué y utilicé para decorar.
Buenísima.



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