Me pareció raro, porque Carlos es cocinillas y cuando ha cocinado para nosotros siempre ha estado todo muy rico.
Hice la tarta de postre (esta vez a varilla manual para despejar cualquier tipo de duda, aunque la receta original de Maruca es a mano), y dice que no se parecía nada a la suya.
Por lo que me contó, su tarta no subió bien pese a haberle puesto levadura química (la mía no lleva) y se quedo bastante apelmazada. Supongo que el principal problema fue que el horno no estaba lo suficientemente caliente aunque tampoco siguió la receta al pie de la letra.
Sea como fuere, esta es la cena:
Primero unos aperitivos: al fondo se ven las bolitas de fresas con frambuesas. A la derecha, los rollitos de salmón. En medio unos langostinos envueltos en pasta brick y fritos acompañados con salsa de soja. Delante los piononos de sobrasada y miel.
De plato principal, la gallina en pepitoria.
De postre además de la tarta de almendras, saqué un trocito de tarta de avellanas y chocolate que había hecho el día de antes y había escondido oportunamente.
Para beber Pago Florentino 2008, un vino que se está convirtiendo en un habitual en casa. Es curioso, y no tengo claro si es por el corcho, por el decantado, o porque las hemos comprado en distintos sitios y a lo mejor en unos estaban mejor conservadas que en otros, pero hemos notado que aunque siempre está bueno, algunas botellas son espectaculares.




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