Ingredientes:
- 300gr de bonito
- 3 tomates secos
- Aceite de oliva virgen extra
- Salsa de soja
- Salsa Perrins
- Sal Maldon
El bonito se compra fresco. Yo compré una rodaja de unos 3 dedos de ancho, que, tal cual (con piel y con espina) peso casi 1 kilo 400 gramos. Con un cuchillo afilado, se le quita la piel y las espinas, separando los 4 trozos. Para 2 personas solo he usado un trozo.
Para que el corte sea lo más limpio y lo más fácil posible, yo lo congelo (ya limpio, listo para usar) y de paso me ahorro posibles disgustos por anisakis, aunque no creo que sea imprescindible con habilidad y buenos cuchillos.
Se pasa el bonito que se vaya a utilizar del congelador al frigo unas 6 horas antes de usarlo.
3 horas antes de comer, se ponen los tomates en un vaso con un poco de agua caliente para que se hidraten.
Media hora antes de comer, se sacan los tomates del agua, se secan con un papel de cocina, se pican lo más finamente posible y se ponen en un bol. Se añaden 3 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharada de salsa de soja y unas gotas de salsa perrins (4 o 5) y se deja reposar hasta el momento de utilizar.
Justo antes de comer, se saca el bonito del frigo (tiene que estar muy frío por fuera y casi, casi congelado por dentro), con un cuchillo muy afilado, se corta en lonchas de 3 mm de ancho lo más uniformes posible y se distribuye en un plato. Se le echa el aliño por encima y un poquito de sal Maldon y listo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario