Es muy muy dulce y complicadilla de montar, pero está rica y pese a que era mi primera vez con esta tarta y la presentación no salió tan perfecta como me hubiese gustado, quedó bastante resultona.
Ingredientes:
- 400gr de azúcar
- 2 huevos
- 240ml de leche
- 120ml de aceite (en la receta original de girasol, en la mía de oliva virgen extra como siempre)
- esencia de vainilla
- 2 sobres de levadura química
- 220gr de harina
- 90gr de cacao puro en polvo
- un pellizco de sal
- 240ml de agua muy muy caliente
- 125gr de mantequilla
- 150gr de chocolate blanco
- 300gr azucar glas
- 50ml de leche
- unas gotas de esencia de vainilla
Se precalienta el horno a 180º.
Se encamisa el molde (primero se unta con mantequilla y luego se extiende un poquito de harina por todo el molde)
Se pone la mariposa en las cuchillas. Se echan los huevos y el azúcar. 3 minutos, 37º, velocidad 3. Otros 3 minutos, sin temperatura, velocidad 3.
Se añaden la leche, el aceite y la esencia de vainilla. 10 segundos, velocidad 4.
Se añade la levadura química, la harina, el cacao en polvo y el pellizco de sal. 10 segundos, velocidad 2 y 1/2.
Se añade el agua muy muy caliente. 10 segundos velocidad 2 y 1/2.
Se vierte la mitad de la masa en el molde y se hornea durante 30 minutos. (Yo solo tengo un molde, así que primero he horneado la mitad de la masa y luego la otra mitad, el afortunado que tenga 2 moldes y cocina donde guardarlos luego, puede hornear los dos bizcochos juntos).
Se friega y se seca bien el vaso de la Thermo.
Se desmoldan y se dejan enfriar los bizcochos en una rejilla. Es importante que estén completamente fríos antes de inteantar manipularlarlos.
Y aquí empieza la fiesta. Si los bizcochos han salido con chepa, se rasan y se cortan por la mitad (quedan 4 círculos). Esta operación es bastante delicada, así que con cuchillo de sierra lo más grande posible, despacito y con mucho cuidado para que se desmiguen lo menos posible.
Se pone la mariposa en las cuchillas. Se echan el chocolate blanco en trozos, la mantequilla,la leche, el azúcar glas y unas gotas de esencia de vainilla. se programan 8 minutos, 90º, velocidad cuchara.
Empezamos con lo más dificil. Yo usé 3 círculos para la tarta y uno para chapa y pintura, es decir, para rellenar los agujeros que inevitablemente iban surgiendo, jejeje
El círculo más feo, debajo del todo. Si se rompe (y a mí por supuesto que se me rompió), se usa un poquito de cobertura a modo de pegamento. Una vez "arreglado", se napa con la cobertura y se pone encima el siguiente disco de bizcocho. Se repite la operación, es decir, se arregla, se napa y se coloca el último disco (el que haya quedado más recto, entero y bonito) encima.
Aquí se humedece un poco de papel de cocina y se limpian los bordes del plato (que a estas alturas parece un comedero de patos)
Se vuelve a poner el vaso en la Thermo. 5 minutos, 90º, velocidad cuchara.
Para que la cobertura quede limpia y bonita, hay que dejar que la gravedad haga su trabajo. Literalmente. Directamente del vaso de la Thermo, se va volcando la cobertura por encima de la tarta, hasta que quede completamente cubierta.
Meter la cuchara para ayudar a extender la cobertura es muy mala idea, se llena toda la tarta de migas. Es mejor dejar que caiga ella sola y una vez cubierta, meterla en el frigo y dejar que se endurezca un poco, limpiar el exceso de cobertura y decorar con unas mini oreos (aprovechándolas para tapar imperfecciones).

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